Una caída asusta, y el primer impulso suele ser levantar a la persona cuanto antes. Casi siempre es justo lo que no hay que hacer de inmediato. Saber reaccionar en los primeros minutos evita convertir una caída sin importancia en una lesión grave, y reconocer las señales de alarma puede ser decisivo. Esta página te ayuda a actuar con cabeza en el momento y en los días que siguen.

En el momento: no la levantes de golpe

Lo primero es respirar y no precipitarse. Levantar a alguien que acaba de caer, tirando de un brazo, puede agravar una fractura o un golpe que aún no has valorado.

Acércate, háblale con calma y pregúntale qué le duele antes de moverla. Dale unos segundos para situarse. Observa con atención:

  • ¿Está consciente y responde con normalidad?
  • ¿Se ha golpeado la cabeza?
  • ¿Hay alguna zona con mucho dolor, deformada, hinchada o en una postura rara?
  • ¿Puede mover brazos y piernas?
  • ¿Hay heridas o sangrado?

Cuándo NO moverla y llamar al 112

No la muevas y pide ayuda al 112 si:

  • No puede levantarse o el dolor se lo impide.
  • Hay dolor intenso en cadera, pierna, espalda o cuello.
  • Una extremidad está deformada o no la puede mover (posible fractura).
  • Se ha golpeado la cabeza, ha perdido el conocimiento aunque sea un instante, está confusa, vomita o le cuesta hablar.
  • Sospechas lesión de cuello o espalda: en ese caso, mantenla quieta y no le muevas la cabeza.

Mientras llega la ayuda, abrígala, tranquilízala y no le des de comer ni de beber por si necesita atención médica.

Si parece estar bien: cómo ayudarla a levantarse

Si no hay dolor importante, responde con normalidad y mueve bien las extremidades, puedes ayudarla a incorporarse despacio y por fases, nunca de un tirón. Que ruede de lado, se apoye en una silla estable y se levante poco a poco, con tu apoyo pero dejando que haga ella la fuerza que pueda. Si en algún momento aparece dolor, párate.

Las horas y los días siguientes: la parte que se descuida

Aquí está el aviso más importante, porque es el que más se pasa por alto. Que en el momento parezca estar bien no cierra el tema. Algunas lesiones se manifiestan horas o días después.

Vigila durante las horas y días posteriores:

  • Dolor que aparece o aumenta, sobre todo en cadera o muñeca: una fractura de cadera puede permitir cierto movimiento al principio y dar la cara después. Ante un mayor que tras una caída cojea, no apoya bien o se queja del muslo o la ingle, conviene valoración médica.
  • Señales de golpe en la cabeza: somnolencia inusual, confusión, dolor de cabeza que va a más, vómitos, cambios de comportamiento. Si la persona toma anticoagulantes, el riesgo de hemorragia interna es mayor y cualquier golpe en la cabeza merece consulta médica, aunque se encuentre bien.
  • Hematomas o hinchazón que crecen.

Después: por qué se cayó

Una caída casi nunca es solo mala suerte. Conviene preguntarse el porqué para evitar la siguiente: ¿tropezó con una alfombra o un cable?, ¿se mareó al levantarse?, ¿ve y oye bien?, ¿el calzado es seguro?, ¿algún medicamento nuevo le da inestabilidad? Revisar esto con el médico y adaptar la casa es lo que de verdad reduce el riesgo de que vuelva a pasar. Las caídas repetidas son una señal de alerta que no hay que normalizar.