Resumen de la prestación

Los productos de apoyo (sillas de ruedas, andadores, camas articuladas, grúas, ayudas de baño) pueden obtenerse por varias vías: prestación ortoprotésica del Sistema Nacional de Salud para los productos incluidos en su catálogo (con prescripción médica especializada), bancos de productos de apoyo de Cruz Roja, asociaciones por patología o ayuntamientos que prestan o ceden temporalmente el material, alquiler en ortopedia o compra directa. El procedimiento se inicia en el centro de salud (prestación ortoprotésica) o en los servicios sociales (bancos de productos).

Ámbito: estatal · Referencia: Real Decreto 1030/2006 de cartera de servicios comunes del Sistema Nacional de Salud

Cuando una persona mayor pierde movilidad, fuerza o equilibrio, los productos de apoyo son lo que marca la diferencia entre seguir viviendo en casa o no. Un andador, una silla de ducha, una cama articulada o una grúa pueden parecer detalles, pero cambian la vida de la persona y del cuidador. Esta página explica qué son, qué tipos hay y cómo conseguirlos sin tener que comprarlos todos.

Qué son los productos de apoyo

Los productos de apoyo — antes llamados “ayudas técnicas” — son objetos, instrumentos o equipos que ayudan a una persona con limitaciones funcionales a realizar actividades que de otro modo no podría hacer, o a hacerlas con más seguridad. El nombre técnico aparece en la norma UNE-EN ISO 9999 que clasifica todos los productos de apoyo disponibles, y el CEAPAT (Centro de Referencia Estatal de Autonomía Personal y Ayudas Técnicas, dependiente del IMSERSO) mantiene un catálogo orientativo.

No son sólo el equipamiento médico que se asocia clásicamente a una persona muy dependiente. Incluyen también productos sencillos y baratos que resuelven problemas concretos del día a día.

Tipos de productos de apoyo más habituales

Para la movilidad

  • Bastones convencionales o de cuatro apoyos.
  • Muletas para apoyo temporal o continuado.
  • Andadores: sin ruedas, con dos ruedas delanteras (rollator de dos ruedas), de cuatro ruedas con asiento y freno.
  • Sillas de ruedas: manuales autopropulsables, manuales de tránsito (para empujar por un acompañante), eléctricas.
  • Scooters eléctricos para movilidad en exterior.

Para la higiene y el baño

  • Asideros adheridos o fijos para apoyarse al levantarse del inodoro o al entrar en la ducha.
  • Asiento elevador de inodoro que aumenta la altura sin obra.
  • Silla de ducha fija o abatible.
  • Tabla de bañera para sentarse al entrar y salir cuando todavía no se ha sustituido la bañera.
  • Alfombrillas antideslizantes.

Para el descanso y el cuidado en cama

  • Cama articulada eléctrica que sube, baja y ajusta cabecera y pies sin esfuerzo del cuidador.
  • Colchón antiescaras (de aire o de viscoelástica) para personas que pasan muchas horas tumbadas.
  • Barandillas laterales.
  • Trapecio para que la persona se incorpore por sí misma.
  • Mesa auxiliar de cama para comer o leer.

Para las transferencias

  • Grúa de pie o grúa eléctrica para mover a la persona de la cama a la silla o al baño cuando ya no puede colaborar.
  • Disco giratorio y tabla de transferencia para movilizaciones más sencillas.
  • Cinturón de transferencia para que el cuidador haga palanca con seguridad.

Para la comunicación y los sentidos

  • Audífonos y amplificadores telefónicos.
  • Lupas, gafas de aumento, libros de letra grande.
  • Teléfonos con teclas grandes y agendas visuales.
  • Localizadores GPS para personas con deterioro cognitivo que pueden desorientarse.

Para la alimentación

  • Cubiertos con mango engrosado o adaptado.
  • Vasos con asa, platos con borde elevado.
  • Tabla de cocina antideslizante.

Cómo conseguirlos: cuatro vías

1. Prestación ortoprotésica del Sistema Nacional de Salud

El SNS incluye en su cartera común un catálogo de productos ortoprotésicos que se financian con cargo público — con un copago según renta. El catálogo cubre, en distintas modalidades, sillas de ruedas, prótesis y algunas órtesis, entre otros productos.

El procedimiento general:

  1. Prescripción por el médico especialista correspondiente (rehabilitador, neurólogo, traumatólogo, según el caso) en el centro hospitalario o centro de especialidades.
  2. Visado por la inspección sanitaria de la comunidad autónoma cuando proceda.
  3. Adquisición en una ortopedia adherida al concierto del SNS — la persona paga la parte del copago y el SNS abona el resto directamente al proveedor, o se reembolsa después según el modelo de la comunidad.

No todos los productos están en el catálogo del SNS. Camas articuladas, grúas o pequeños productos de baño no suelen estar — habrá que ir por otras vías.

2. Bancos de productos de apoyo

Son servicios de préstamo gratuito o de cesión temporal organizados por entidades sociales o por la administración. Los más extendidos:

  • Cruz Roja: en muchas provincias dispone de bancos de productos de apoyo que prestan camas articuladas, sillas de ruedas, andadores, grúas y otros productos durante el tiempo que se necesite. El material se devuelve cuando ya no hace falta. Suele requerir informe social o médico y, en algunas zonas, ser socio de Cruz Roja.
  • Ayuntamientos: bastantes municipios — sobre todo de tamaño medio o grande — tienen banco propio gestionado desde los servicios sociales.
  • Asociaciones por patología (alzhéimer, párkinson, ELA, esclerosis múltiple, ictus, daño cerebral): muchas mantienen bancos de productos especializados para sus afectados.
  • Diputaciones provinciales: en algunas provincias asumen la función a través de programas propios.

Es uno de los mejores recursos infrautilizados del sistema: gente que compra una grúa cara cuando podría haberla recibido en préstamo gratuito por unos meses. Conviene preguntar siempre antes en los servicios sociales del municipio.

3. Alquiler

Ortopedias y empresas especializadas ofrecen alquiler de camas articuladas, grúas, sillas y otros productos por meses. Es una alternativa razonable cuando:

  • La necesidad es temporal (postoperatorio, recuperación de una caída).
  • Los bancos públicos no tienen disponibilidad o no cubren ese producto.
  • Se quiere probar el producto antes de comprarlo.

El precio mensual suele ser asumible para periodos cortos y mucho más razonable que comprar y luego no usar.

4. Compra directa

Cuando la necesidad es permanente, el producto no es muy caro o no se encuentra en préstamo, la compra directa en ortopedia es la opción. Vale la pena:

  • Pedir consejo profesional (técnico ortopédico o terapeuta ocupacional) sobre el producto más adecuado al caso — un andador mal elegido se queda en un rincón.
  • Comparar precios entre ortopedias.
  • Guardar facturas: algunas pueden ser deducibles fiscalmente en personas con grado de discapacidad o de dependencia reconocido, y otras pueden ser compensables con prestaciones económicas del PIA.

Diferencia entre alquiler, donación y compra

Las tres modalidades coexisten y cada una tiene su lógica:

  • Donación o préstamo gratuito desde un banco público o asociativo: idóneo si se cumplen los requisitos y hay disponibilidad. Material en buen estado pero ya usado por otras personas. Tiempo limitado.
  • Alquiler: ideal para necesidades temporales (semanas a pocos meses). Coste mensual, sin compromiso a largo plazo. Producto a estrenar o seminuevo.
  • Compra: para necesidades permanentes o cuando el producto es muy específico. Coste inicial alto, pero a partir de ahí no hay gasto recurrente. Algunos productos se revenden o se donan después.

Una buena estrategia es empezar por el préstamo gratuito (banco de Cruz Roja, ayuntamiento, asociación), pasar a alquiler si no hay disponibilidad, y comprar sólo lo que se va a usar durante mucho tiempo y no encaja en ninguna de las dos vías anteriores.

Cómo elegir bien

Un producto de apoyo mal elegido no sólo no ayuda — puede ser un riesgo. Antes de pedirlo o comprarlo conviene:

  • Hablar con el médico o el terapeuta ocupacional sobre el problema funcional concreto que se quiere resolver.
  • Probar el producto en la ortopedia o en el banco antes de quedárselo.
  • Verificar las medidas: una silla de ruedas o un andador mal dimensionados causan dolores y caídas.
  • Comprobar el espacio en casa: una grúa exige espacio para maniobra; una cama articulada requiere medidas concretas.
  • Pensar en el cuidador: lo que ayuda a la persona mayor debe ser también manejable por quien la atiende.

Información oficial

  • Ministerio de Sanidad — Prestación Ortoprotésica: catálogo y procedimiento de los productos incluidos en la cartera común del SNS.
  • CEAPAT (IMSERSO): catálogo orientativo de productos de apoyo y centro de referencia estatal.
  • Servicios sociales del ayuntamiento: información sobre bancos de productos locales y posibles ayudas económicas para adquirirlos.

Los enlaces de la cabecera apuntan a las fuentes estatales.

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